Cuando los hombres a los que amé con el alma, ya no están... Cuando los que amé con el cuerpo, se dispersaron en sus vidas... Cuando me siento en paz y en silencio, y descubres que hay sonidos que no aprendí a escuchar. Cuando ando, sonrío, miro el mar y el sol en el horizonte... me siento tan arropada, tan sentida que ya no duele tanto... Cuando ya no esté...sin dejar huella alguna. Cuando ya no esté, estaré profundamente amada, sentida, dispersada... mirando en horizonte, siempre el horizonte. Cuando los que me aman con el alma, sabrán que siempre, siempre me quedaré con ellos.